Nuestras etiquetas, un trabajo de Sheedo y los sastres del no papel

Imagínate que las etiquetas de tus compras pudieran servir para algo más que para acabar en la basura o ampliar tu colección de “etiquetas bonitas”. ¿Cuántas etiquetas lleva una prenda? ¿Qué hacemos con ellas? ¿Son necesarias? Sí, lo cierto es que son necesarias para dar información sobre un producto, en nuestro caso sobre una falda, una camisa o un vestido: la talla, el precio y la imagen de marca.

Nosotras llevábamos un tiempo pensando que la etiqueta que colgamos a nuestras prendas debería de cambiar. ¿El diseño? ¿el formato? No…lo que tenía que cambiar era su composición para darle un sentido más ético a Roque & Rita, que va desde el proceso de diseño al etiquetado de las prendas. En la medida de lo posible, tenemos que conseguir producir y generar menos residuos y desperdicios y que el papel que generamos en nuestra marca tenga un ciclo de vida  más sostenible y a poder ser circular, es decir, que imite los flujos de la naturaleza donde todos los recursos se reutilizan y nada, NADA, se desperdicia.

Esta es una de las razones por las que nuestras prendas jamás van en bolsas de plástico y tampoco incluimos demasiada papelería en nuestros envíos. En Roque & Rita creemos que la gestión de los recursos es parte indispensable para la sostenibilidad y por eso nos gusta promocionar el consumo responsable con una serie de acciones o medidas que creemos perfectamente viables para contribuir a desarrollar un mundo más verde y responsable en cuestiones ambientales.

Así que en nuestra búsqueda para las etiquetas que debería de llevar la nueva colección, Casa de Fieras, sonó la campana cuando nos pusimos en contacto con Sheedo, creadores del “papel plantable”, que utilizamos desde ahora en nuestras prendas 🙂

 

La curiosidad es que el papel de esta etiqueta que ves no está hecho de papel sino de algodón residual, que además incluye semillas de manzanilla en nuestro caso, para que tu misma o tu mismo puedes hacerlas germinar. De este modo la etiqueta no va a la basura, no se general papel (y por tanto no se talan árboles para propuestas como estas) y además, has generado un pequeño ecosistema verde en casa.

A nosotras nos parece una propuesta maravillosa y nos encanta cómo Sheedo ha conseguido sustituir la celulosa por el algodón residual, las máquinas por las personas y los químicos por semillas. ¿Te imaginas que todas las etiquetas del mundo pudieran producir una flor?

sheedo


 

Aquí puedes ver el proceso de producción del “papel” de Sheedo  y aquí puedes conocer su taller, localizado en pequeño pueblo llamado Bañolas, al norte de Barcelona. ¡Descubrimientos como estos nos hacen muy felices!

Para hacer que las semillas germinen sólo tienes que seguir estos 4 pasos:

  1. llenar una maceta con tierra húmeda
  2. trocear la etiqueta y esparcirla por la tierra
  3. añadir 1cm más de tierra por encima
  4. dejarlo en un lugar cálido y regarlo con agua cada día sin encharcar. ¡Fácil!